El sonido fue de los mejores que jamás haya escuchado, algo muy complicado teniendo en cuenta la acústica del Palacio y la complejidad de su música por la cantidad de instrumentos que utilizan (Guitarra, Bajo, dos baterías, piano, teclado y violín).
En dos canciones se habían metido al público en el bolsillo, la fuerza desgarradora que desprendían en su manera de tocar se contagió rápidamente, los 16.000 espectadores vibraron en todo momento, de hecho cada vez que miraba a las butacas aprecié que no había nadie sentado. Toda la grada en pie a ritmo de los canadienses.
Tocaron los temas
No cars go, fue su tercera canción y con puño en alto ¡ HEY NO CARS GO! y tras ella toda una lista de sus grandes éxitos, cayeron Haiti, Rococo, Modern man, The suburbs, We used to wait, Neighborhood 1 (Tunnels), Neighborhood 2 (Laika), Crown of Love y así hasta completar 21 temas en un directo como pocos habré podido ver, ¡Brillantes!
A parte de resaltar la calidad del sonido, de sus composiciones y de su energía, hay que destacar algo que me sorprendió gratamente fue ver como en una canción el bajo se cambiaba a la guitarra, la batería a los teclados, el teclista al bajo...cambio de canción y cambio de instrumentos. Dependiendo de la canción tocaban un instrumento u otro, mostrando así un talento espectacular que les puede hacer consagrarse como uno de los mejores grupos de esta época.
Terminaron con la canción que desde luego merecía hacerlo, si señores, tras 1 hora y 35 minutos de concierto brillante se clavan Wake up en el bis para despedir a los fans en forma de coros.
Arcade Fire son el claro ejemplo de cómo hacer una forma de música diferente sobre algo ya inventado como es el rock. Un concierto 5 estrellas para unos jóvenes que de verdad pueden marcar un antes y un después en la década en la que estamos entrando y que ya lo marcaron en la pasada con Funeral.
Los principales periódicos alaban su actuación y no es para menos.
el mundo: Arcade Fire ventila los pulmones de sus espectadores
el país: Himnos para después del apocalipsis, Arcade Fire ofrece un concierto arrollador en un Palacio de los Deportes de Madrid repleto hasta sus límites
ABC: Arcade Fire, el don de la conciliación, la banda de la década cumplió con las expectativas de los 16.000 fans que agotaron las entradas hace meses.
No estuve ayer en Madrid, pero asistí al concierto que ofrecieron el pasado mes de septiembre en Santiago de Compostela y son magníficos.
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